LOS TRES EN VIÑA

Por JVM

Los Tres vuelven a las andadas después de un receso prudente en el cual sus integrantes probaron suerte cada uno por su cuenta. Henríquez y sus Petinellis, fugazmente en las filas de Los Prisioneros; Titae Lindl y Ángel Parra con su homónimo trío de jazz; y el baterista también optó por la autorreferencia con su Pancho Molina y Los Titulares.

La vuelta era sólo asunto de tiempo; quienes retornaron esta vez eran Henríquez, Parra y Lindl.

Para la Quinta Región el lugar escogido fue el Sporting Club. Nunca sabremos por qué en mitad del invierno se escogió un lugar en la total intemperie y expuesto al viento. Así la tarea de calentar al público fue doblemente forzada en la noche más fría del año (sensación térmica de menos de 5º C). En cancha el marco de público fue 99% adolescente, que en sus diálogos de espera mostraban gran desconocimiento respecto al grupo. Iban a pasarlo bien. El frío arreciaba y era mejor no pensar en los pobrecillos que estaban inmóviles en galería. Pese a ser un frío panorama, los músicos no se lo tomaron con premura ni personalmente, salieron a escena una hora después de lo presupuestado.

El show parte con la proyección de una serie de fotografías de sus inicios y el video “Camino” de su nuevo álbum “Hágalo Usted Mismo”. Luego de un rato a oscuras aparece el grupo y se desata el jolgorio, eran las 22:20; parten con “Somos Tontos No Pesados”, luego “La Torre de Babel”, pero no es sino hasta el cuarto tema, “Hojas de Té” que el público comienza a moverse.

Sobre Los Tres se puede especular mucho, no obstante lo importante es lo que se hace en vivo, lo suyo es refrendar su excelente nivel musical (dicho sea de paso, contaron con un buen apoyo técnico), la fortaleza del grupo es su capacidad de sorprender al público con variaciones de sus líricas y transiciones instrumentales; su guitarrista, Ángel Parra, suele cambiar los solos. Pero entre el frío y las expectativas quedó en claro que algo faltó. Las tallas de Henríquez eran muy repetidas y como calcadas, él mismo se encargaba de hacer notar lo ineficaz de su humor, la típica salida del cantante. Otra vintage del cantante es invitar a todo el mundo para ir al Cinzano en Valpo (no los encontramos allá y nos aseguraron que no había mesa reservada para ellos).

El momento de variación fue cuando subieron a escena dos músicos de apoyo para los temas cuequeros “El Arrepentido”, “La Vida que yo he Pasado” y “La negrita”. De ahí vinieron temas en clave acústica y finalmente volvieron a lo eléctrico con “Tu Cariño se me va”. Se retiraron para volver en solitario Henríquez con “Me arrendé”, una tonada acústica pasada por phaser que dio algo más de intimidad al show, pero por otra parte anunciaba que el grupo volvía con pies ligeros. Como el público no era muy exigente, el recuento final fue 4000 almas, un bis, un total de 28 temas y calabaza-calabaza cada uno para su casa.

Es patente que los músicos vuelven sin la efervescencia de antes, pero qué más da, es su negocio y pega que cumplen. Lo que sí llama la atención es el relevo de sus espectadores, un público en el que es más fuerte la necesidad de ídolos que la exigencia sobre los artistas. Así como los veintiañejos tienen sus “fiestas kitsch”, los Teen Spirit actuales en su afán por crecer antes de tiempo encuentran en Los Tres su propio fetiche de culto. Fama cuando joven, separación, vuelta… Sólo falta su designación como Embajadores Culturales y las han hecho todas.

Chicos, nos vemos en el Festival de Viña 2007.

EVENTO: LOS TRES HISTÓRICOS EN VIÑA

Sporting Club de Viña del Mar

Julio 29 del 2006

Agradecimientos a Vox Producciones