JORGE ACEITUNO
Por JVM La obra del fotógrafo y académico Jorge Aceituno (1957) se inscribe en la foto de autor, esto dicho de otra forma significa que produce fotografía desde el Arte. Sus referentes son más bien históricos que pares de la disciplina. La influencia de Diane Arbus es innegable, no obstante el grueso de su obra circula transversalmente por la historia del Arte, la pintura en particular.
Dicho lo anterior, pareciera que no hay más sorpresa que ser otro agente más dentro del espectro cultural, toda vez que siempre escuchamos las mismas palabras desde la crítica especializada; no obstante Aceituno produce su creación desde lo social; su máxima es trabajar con grupos socialmente discriminados para insertarlos en el campo del arte, esto se refiere a personas con discapacidad visual, mental o portadores de VIH.
En algún momento trabajó acompañado de un grupo de personas con síndrome de Down que se escenificaban a sí mismas en fotos de corte histórico. Otra fue la oportunidad de enseñarles los principios de fotografías a pacientes con distintos niveles de ceguera y ellos procedían a realizar sus propias obras; “la mirada pretende rescatar la dignidad del ser humano por sobre su condición particular o sus estigmas físicos” dice al autor. Desde 1998 Aceituno ha estado trabajando en sociedad con el artista-taxidermista Antonio Becerro para realizar inquietantes puestas en escena que recuperan la estética en general del fotógrafo, con reminiscencias pseudo sadomasoquistas (Cfr. Banner publicado). Doblemente inquietante si pensamos que esta “estética” se ha cruzado con hitos históricos o figuras emblemáticas, como es el caso de la Violeta Parra-travestí en portada, u obras “constructoras de inconsciente” como la cita/retuécano de “El Huaso y la Lavandera” convertido en “El Huaso y la Bandera”.
Pese a todos los “contras” y la incorrección política, Aceituno se ha adjudicado varios Fondart y obtenido la Beca de creación Guggenheim .
Frente a un claro referente de la “fotografía democrática” (o la fotografía que pudo desligarse del panfleto ochenteno para pasar a la Foto-Arte) el público joven no interactúa mucho; esto pone de manifiesto la incomodidad histórica de la Fotografía: cuando aún la ignorancia hace dudar que esta disciplina sea un Arte propiamente tal, el advenimiento de lo digital y la actualización de los mismos artistas ha puesto más jabonoso el panorama incluso con aquellos que se cuelgan de la tradición química de la Fotografía. Existiendo más de cinco generaciones y tres circuitos claros de fotografía llama la atención que el diálogo no exista. Quizás la generación actual se ve como autosuficiente bajo el ejercicio diario de publicar diariamente en sus fotologs o blogs . Quien sabe; lo que sí es cierto es el hecho que no tienen muchas preguntas ni labia. Dejaremos para otra oportunidad el análisis socilógico desde la Foto.
EVENTO: Charla “Procesos e Influencias”
Instituto Incacea, Viña del Mar
Diciembre 01 del 2006
Imágenes desde Catálogo “Aceituno+Becerro, puestas en Escena” 

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